Altavoz 2014, día 3: la entrada a la diversida

 

Un año más, otra edición más del Festival Internacional Altavoz. En esta ocasión, con una propuesta marcada hacia la diversificación, que se hizo notable, especialmente, en su cartel de bandas invitadas, contando desde la cumbia de Puerto Candelaria hasta el sonido pop de Popstitute.

Estos géneros, reunidos en un tercer día de Altavoz, día que fue marcado por la variedad de propuestas que se pudieron escuchar durante el transcurso de la fecha.

La Transversal fue la agrupación encargada de inaugurar este último día de Festival, con un show contundente y cargado de rock, lograron convencer a un público que a esa hora era muy escaso, al final la banda no encontraría ningún impedimento para dar todo de si en escena.

Esteban Gira, por su parte, nos introdujo en un viaje onírico a través de su música. La fuerza de los sintetizadores y una impecable puesta en escena fueron la carta de presentación de este proyecto musical que ha venido evolucionando desde un tiempo atrás. Por otro lado, 30 Grados sería la banda encargada de calentar los ánimos de los asistentes, que en este punto empezaban a congregarse de mayor forma frente a la tarima; donde los aficionados del ska tuvieron una primera dosis que serviría de precalentamiento antes del gran cierre con una banda cuyos vientos de momento nos recordaban aquellos clásicos del ska punk californiano. Un cover inesperado de “Come on Eileen” fue el punto más alto de esta agrupación, cuyo paso por el festival estuvo marcado por el éxito.

Luego de que el ska permeara los ánimos de los asistentes, Expulsores se tomaría la tarima para dejarnos con una descarga de un punk rock explosivo y contundente. Llegaba el momento para el reggae con Ojo de Buey, procedentes de Costa Rica, quienes deleitaron durante un buen rato a todos los amantes del género.

Mientras la Tarima Norte abría su tercer día con la agrupación ADN, Carlos Reyes y La Killer Band se tomaba el escenario principal siendo la primera banda nacional invitada del día, y que con su característico sonido Rock N`Roll mezclado con blues darían un show cargado de energía.

En intercambio con Rock al Parque, llegaba al escenario principal un personaje oscuro y misterioso quien con una puesta en escena teatral y llena de interacción, tanto con el público como entre los músicos, dejaría con la boca abierta a más de un asistente, quienes al final quedaron convencidos de que Tan Tan Morgan es una propuesta fresca y a quien habrá que seguirle la pista.

Mientras Popstitute, Juan Viajero y Orgama presentaban sus respectivos shows en la Tarima Norte, el escenario principal recibiría a otro invitado nacional cuya inclusión en el Festival generó algo de polémica entre los fans más puristas del rock. Se trata de Esteman quien llegaría desde Bogotá para presentar su propuesta musical cosechando bastante éxito entre el público paisa, quienes al final respondieron de manera positiva a su presentación. La Tarima Norte también ha sido objeto de críticas desde su inclusión dentro del Festival, pero este año las bandas que pasaron por este escenario demostraron que no hay escenario pequeño si se afronta de la manera correcta, una muestra de ello fueron las presentaciones de Nueve Once, Skardado y Niquitown, quienes convocaron a una cantidad considerable de público y demostraron con excelentes shows que la música es un lenguaje universal.

De regreso en la tarima principal, Le Mua serviría de preámbulo para una de las agrupaciones más esperadas del día y con una presentación impecable dejaron todo listo para que los españoles de Vetusta morla se tomaran el escenario y dejaran perplejos a los asistentes con un show, que a la larga, nadie se esperaba. Canciones cargadas de emotividad haciendo especial énfasis en “La Deriva” su más reciente producción y un espectáculo pensado en no dejar decaer al público fueron los factores que sirvieron para que más de un visitante a nuestro Festival terminara enamorado de una agrupación que se llevó algunas de las mejores impresiones después de pisar el escenario.

Posterior al subidón generado por Vetusta Morla llegarían Puerto Candelaria y Parlantes, quienes serían los encargados de traer los sonidos más autóctonos al escenario principal. La primera, con su fusión de cumbia y sabor puso a bailar a los asistentes del Festival. Mientras que Parlantes, por su lado, dio cátedra a quienes nos encontrábamos allí para presenciar cómo una vez más estos señores del rock nos enseñaban a apreciar la música de una manera más profunda.

Ya entrada la noche, y a una banda de terminar una edición más del festival, Reel Big Fish traería su sonido característico transportando a más de uno a sus días de adolescencia. Era una de las bandas más esperadas y su concierto de cierre despertó tanto amores como odios entre quienes estuvimos ahí para verlos, pero lo cierto es que fueron más los que dejaron la cancha cincuentenario con una sonrisa de satisfacción después de ver a una banda que poco a poco se ha ganado el rótulo de “Legendarios”.

La de este año es considerada por muchos como una de las ediciones más flojas del festival, pero hay que recordar el trabajo que conlleva organizar un evento donde siempre habrá factores que convergen a favor y en contra. Por lo pronto solo resta esperar que siga evolucionando año a año y que las futuras ediciones nos sigan sorprendiendo con agrupaciones cada vez más grandes.

Fotografías y texto: Juan Felipe Osorio

 

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