Armada de metal, Colombia presente en 70000 Tons of Metal

Hablar de 70000 Tons Of Metal es referirse a uno de los festivales metaleros más importantes del momento. Tras cinco versiones y una de ‘Barge to Hell’, creada por UMC (Ultimate Music Cruises), este crucero se ha convertido en destino obligado para los amantes del Heavy Metal de todo el mundo.

Con una asistencia de 70 países y destinos exóticos, Setenta mil Toneladas de Metal es una experiencia única que todo metalero sin importar raza, edad o gustos particulares dentro del género, debe tratar de asistir por lo menos una vez en la vida. Pero ¿De qué se trata exactamente 70000 Tons Of Metal? ¡Sencillo!, como su nombre lo dice, es un crucero temático con el metal como su máxima consigna, un paseo de cuatro días con 60 bandas que abarcan casi todas las tendencias del Heavy Metal (de las cuales, un 70% son de renombre internacional, más algunas bandas emergentes de diferentes partes del mundo) y cuatro escenarios con música en vivo sin pausa. El metal casi que literalmente brota de las paredes. Si no se está en un show siempre se va a escuchar Heavy Metal ya sea en la habitación con el canal por cable exclusivo del festival, en el baño, en los bares, en los restaurantes, en los jacuzzis, en las piscinas, en todo lugar siempre hay parlantes emitiendo Heavy Metal. Dormir es una opción que pocos toman y el ambiente de amistad y camaradería entre fans, músicos, técnicos y organizadores es palpable todo el tiempo. Y la gran pregunta es: ¿cómo llegan las bandas colombianas a este gran evento?

En el 2012 la banda colombiana radicada en Austin, Texas, Headcrusher (mi banda), fue invitada a participar en la versión de Barge to hell, y gracias a este suceso, logramos crear la posibilidad para que Masacre y Thy Antichrist se presentaran en la versión 2015 del crucero metalero más grande del mundo con rumbo a Jamaica. Este año, tuve la fortuna de ir como parte del equipo de estas dos bandas, y a pesar de que algunos pasajes de esta aventura aún son un poco borrosos debido a las setenta mil toneladas de alcohol que flotaban de mano de mano, trataré de hacer un recuento de lo que fue esta aventura metalera sobre las olas del mar caribe.

La Noche Anterior:

La noche anterior al embarque, Gustavo (ingeniero de sonido para Masacre y Thy Antichrist) y yo tuvimos la oportunidad de encontrarnos con los integrantes de Masacre en la ciudad de Fort Lauderdale, FL. A las 9:00 p.m. fuimos recogidos por Mauro, Alvaro, Roman (Masacre) y algunos colombianos del estado de Florida, y nos dirigimos a la casa de otro paisa que hospedaba a la banda Colombiana.

No fue sorpresa encontrar al menos una docena de metaleros paisas en la casa que servía de hospedaje. Mientras los miembros de la banda trabajaban diligentemente en la organización de la mercancía (camisetas, busos, vinilos, cd’s, etc.), el resto del parche socializaba y el buen sentido del humor y la buena vibra se sentían por toda la casa. Después de dejar todo organizado, fuimos a la sala de ensayo de The Glorious Death (banda Colombiana radicada en Miami)   donde se pasó una noche tranquila llena de historias y anécdotas entre risas y la típica “gozadera paisa”.

DÍA 1:

Debido a varios contratiempos con transporte y el respectivo guayabo, Gustavo y yo decidimos salir al embarque un par de horas más tarde que el resto. Al llegar al puerto alrededor de la 1 p.m., la fila de personas ya sobrepasaba las mil. Entre la gente se lograba divisar integrantes de Napalm Death, Venom y Ensiferum haciendo la fila con los demás pasajeros. El proceso de entrada al edificio donde se registraba el acceso al barco tomó alrededor de dos horas. Durante esa espera, nos encontramos con colombianos y gente que había estado en versiones anteriores del crucero; cabe anotar que entre miles y miles de metaleros haciendo la fila, no hubo un solo disturbio o contratiempo, por el contrario, el tiempo pasó relativamente rápido entre charlas y risas.

Una vez dentro del edificio, pasamos las puertas de seguridad y nos encontramos con que teníamos que hacer una segunda fila igual de larga a la anterior, por fortuna, Roman González (DelPutasFest) quien estaba encargado de todo lo correspondiente a Masacre, usó sus dotes de persuasión paisa con una de las personas de seguridad para evitarnos hacer la segunda fila. Ya una vez en el barco, nos encontramos con una nave de gran lujo, 14 pisos, restaurantes, cafés, pubs, bares las 24 horas, gimnasio, Jacuzzis, Piscinas, tres escenarios bajo techo y otro al aire libre; durante los cuatro días que estuve en el barco, no logré recorrerlo en su totalidad.

Pero vamos directamente con lo que nos interesa: la música. Una vez instalados, me encontré con Andrés Vargas ( Thy Antichrist) quien vestía orgullosamente una camiseta del equipo colombiano de fútbol. Nos dirigimos al escenario principal de la noche para ver la reunión de God Dethroned. Los Holandeses hicieron un show tranquilo y sin mucha parafernalia. El público respondió acorde a la presentación de la banda; después de God Dethroned hubo tiempo para encontrar algo de comer y dirigirme al estudio B donde se presentaba Annihilator. El auditorio estaba completamente lleno y la banda ,siendo una veterana del crucero, mantuvo al público entretenido. Inmediatamente terminada su presentación, fui al teatro Platinum a ver Arch Enemy. Debo decir que la nueva vocalista es talentosa y esta buenísima; Ammot y Loomis son guitarristas de otro mundo pero aun así, me estaba quedando dormido durante su set. Pudo ser el cansancio o mi falta de buen gusto, pero no aguanté y decidí darme una vuelta por el barco mientras empezaba Kataklysm. Los canadienses dieron un show al que tienen acostumbrados a sus fans, lleno de un arrollador y moderno Death metal; Marco, su vocalista, dio un saludo especial a los fans colombianos en el barco, que a propósito, éramos bastantes.

Después de Kataklysm decidí ir a uno de los jacuzzis alrededor de la medianoche y a las 2 a.m. fui con un buen grupo de amigos a ver a Melechesh, la cual fue mi banda favorita de esta primera velada metalera. Estos turcos con residencia en Europa, hicieron gala de su Black/Death metal arábigo y pusieron a todo el público a cabecear; en algún momento del show, una estatua de un perro que se encontraba en una exhibición de arte de uno de los pisos del barcos, termino haciendo “Stage diving”.

Eran las tres de la mañana y se acercaba el momento del primer show de Masacre, me encontré con Álvaro (bajista) mientras comía una pizza y hablamos un poco de las expectativas del show, las cuales, realmente no eran muy altas debido al horario. Minutos más tarde, resolví ir a ver Alestorm y para mi sorpresa fue bastante divertido ver a todo el teatro corear sus temas mientras la cerveza y las mujeres vestidas de piratas flotaban entre la audiencia.

A las 3:50 a.m. el Teatro Platinum estaba completamente vacío y lo único que se escuchaba eran los “mira, oíste, pasame” de los antioquenos. Jorge, Juancho y Álvaro (guitarras y bajo) se conectaron con toda la tranquilidad y profesionalismo del caso. Mauro se subió a la batería y tras organizar tonos, niveles y ecualizaciones, e hicieron una prueba inicial de Sonido. Mientras tanto, Alex se encontraba en backstage conversando con algunos roadies del equipo de trabajo del barco, siempre con la sonrisa y amabilidad que lo caracterizan. Eran casi la hora del show y había alrededor de unas 50 personas en su mayor parte latinoamericanas, otras cuantas se habían quedado dormidas en las sillas del teatro mientras esperaban que arrancara el show.

Llegaron la 4:30 a.m. y la imponente figura de Okendo salió a escena, la banda agarró por el cuello a los 50 espectadores que estaban esperándolos en el teatro y los sacudió con ‘Cortejo Fúnebre’. En cuanto empezaron a sonar los primeros riffs una gran cantidad de gente empezó a entrar al teatro. Para la tercera canción, había cientos de fans de todo el mundo, europeos, asiáticos, norteamericanos, latinoamericanos y por supuesto, colombianos. También vi miembros de Whiplash y Melechesh en el público. La gente acompaño a Okendo en sus gritos de ‘Brutales Masacres’ y disfrutó de un show con un gran porcentaje de su repertorio en español. Al final, la banda selló con ‘Death Metal Forever’ el cual hizo que todos los amanecidos gritaran su amor hasta la muerte por esta música.

70000 tons of metal masacre 2

El show termino y los fans no se hicieron esperar para saludarlos. La banda se tomó el tiempo de hablar con cada uno de ellos y tomarse fotos; aquellos que no conocían a Masacre salieron bastante complacidos.

El sol salía en el horizonte y mientras los muchachos seguían compartiendo con sus fans, yo opté por ir al Karaoke donde solo quedaban unos irlandeses y un colombiano. Nos cantamos unas canciones de Dio, Wasp y Pantera hasta que nos echaron, de ahí, fuimos al bar más cercano. Las nueve de la mañana fue la hora perfecta para dormir un par de horas porque esto apenas comenzaba.

DÍA 2:

El segundo día no comenzó muy bien para el equipo de 70mil toneladas. Debido a varios contratiempos, el escenario principal al frente de las piscinas aún no estaba terminado, Por lo tanto, los shows de las primeras cinco bandas debieron ser reprogramarse para el día siguiente, lo cual creó algo de confusión en los horarios y el público, ya que mi principal interés era ver Destruction y Corrosion of Conformity esa mañana, cuyas presentaciones habían sido postergadas, entonces me dediqué a disfrutar de la piscina y algunas cervezas.

Entrada la tarde, me reuní con Thy Antichrist para organizar todo lo correspondiente a su show que sería a las 6: 00 p.m. El proceso de preparación para Thy Antichrist toma bastante tiempo debido a todo su montaje en escena, el ritual antes del show puede llegar a tomar hasta tres horas. Mientras yo me encargaba de asegurarme que todos los elementos visuales estuvieran en su puesto, en el Estudio B los integrantes de la banda se preparaban meticulosamente. A las seis de la tarde todo estaba preparado.

Thy Antichrist 2

La primera fila estaba llena de fotógrafos quienes ya sabían del impactante show visual de la banda. 6:15 p.m., las luces se apagan, El Anticristo Colombiano sale a escena y la ráfaga de luces de las cámaras no se hace esperar. Ya que me encontraba en la consola de monitores, no tenía muy buena visualización del público, pero cada vez que terminaba una canción podía sentir los gritos y la ovación del mismo. La banda recorrió la mayor parte de temas del Wicked Testimonies y encendió la energía con los cortes Destruction Times y Where is your God?. Después del show tuve la tarea de volver a desmontar todo el escenario y vi como fans de diferentes latitudes se acercaban para tomarse fotos con la banda colombo-americana.

Ya una vez en backstage, vi a los muchachos de la banda conversando con Barney de Napalm Death, quien los felicitaba y hacia preguntas sobre el sonido y la temperatura en el escenario. Un par de horas después, Masacre y Thy Antichrist tuvieron la sesión de autógrafos que fue muy bien atendida. Terminadas mis labores me dedique a metalear, Soulfly, Wintersun, Monstrosity, Venom, Origin y Behemoth fueron la sopa y el seco de la noche, y alrededor de la 1:30 a.m. decidí irme a dormir ya bastante cansado y entonado. El sueño fue corto y a las 3:45 a.m. estaba en la tarima de la piscina pogueando al ritmo de Municipal Waste is gonna fuck you up. Municipal Waste es una banda que prende al que sea, donde sea y cuando sea ,y como dijo Andrés de Thy Antichrist mientras veíamos el show: “Esta chatarra es muy buena”.

Un rato en el karaoke viendo algunos borrachos destrozar canciones de Journey, Metallica, Black Sabbath, y a las 5:15 de regreso con Gustavo (ingeniero de sonido), totalmente poseídos por el alcohol para escuchar Jungle Rot, los cuales, nos reventaron los tímpanos. Es simplemente surreal estar a las 6 de la mañana escuchando Death Metal en vivo y en directo con el mar caribe al fondo y metaleros de todas las nacionalidades alrededor gritando I Am Hatred. Una vez más, terminado el show hubo tiempo para un desayuno, un par de cervezas y a dormir porque lo que seguía era playa, brisa, mar y más metal.

DÍA 3:

El tercer día comenzó bastante temprano pues a las 10:00 a.m. Gustavo y yo ya estábamos caminando por la calles de Ocho Ríos, Jamaica. Gustavo ya había estado en esas tierras, así que la navegación fue relativamente fácil.

Inicialmente, en vez de ir directamente a uno de los sitios turísticos, fuimos a un bar local donde nos tomamos varias Red Stripe (cerveza local), pasado el mediodía, llegamos a la playa, la cual estaba invadida de metaleros y en los parlantes de un bar gigante sonaba Skid Row, allí nos encontramos con la gente de Masacre con los cuales nos dedicamos a “mamar gallo”. Algunos de los integrantes de Thy Antichrist decidieron tomar algunas de las excursiones a las montañas y cataratas cercanas.

Ya llegadas las 3pm retornamos al barco, al cual logramos entrar sin ningún tipo de requisa; algo de comer y unas cuantas horas de sueño fueron necesarias para estar preparados para los siguientes shows de Masacre y Thy Antichrist, los cuales tocaban a las 8 y 9 de la noche. respectivamente.

Eran casi las 8:00 p.m. e iba algo tarde hacia el show de Masacre, me topé con Max Cavalera, con quien ya había cruzado algunas palabras en la tarde, le dije del show de Masacre, y así, Gloria, Max y yo fuimos al Sphynx Lounge donde tocarían las bandas colombianas. Max y Gloria fueron backstage y vieron todo el show de Masacre y parte del show de Thy Antichrist, ambas bandas dieron excelentes presentaciones y para ese momento, ya los rumores sobre las dos agrupaciones se habían regado, así que la asistencia fue masiva.

Thy Antichrist

Bastante cansado tuve energía para ver algo del segundo set de Behemoth y a la media noche me fui a dormir. A las 2 de la mañana ya estaba de pie viendo a Napalm Death, una banda que nunca decepciona.

De 3 a.m. a 5 a.m., estuve en el karaoke donde fans y miembros de varias bandas cantaron toda clase de temas, desde Frank Sinatra hasta Slayer, las mañanas parecieron ser la mejor parte del crucero, ya que una vez más, los irlandeses de Gamma Bomb fueron el cierre perfecto de este tercer día, después hubo tiempo para desayunar, ver el amanecer, ir al Jacuzzi y finalmente, a las 10 a.m., ir a dormir un rato.

DÍA 4:

Como podrán entender, para este cuarto día, ya estaba totalmente destruido, así que la mañana y parte de la tarde fue utilizada para hacer NADA. A las 2:30 p.m. fui a ver 1349, quienes dieron un gran show con un sonido impecable. Lo que vendría fue un gran regalo para todos los asistentes. El Teatro Platinum tuvo la reunión de miembros de varias bandas haciendo covers y así fue que logramos ver a gente de Venom, Behemoth, Destruction, Soulfly, Blind Guardian, Napalm Death, Primal Fear, Annhilator y más, tocar clásicos de Sabbath, Judas, Motorhead, Jimmi Hendrix, AC/DC, Pantera, Led Zepellin, Deep Purple y Metallica. Después de este banquete hubo energías para ver un último set de Amorphis, Soulfly, Origin, Trouble, Venom, Municipal Waste y el gran cierre con Destruction.

Era la última noche y mientras muchos se iban a dormir, otros decidimos amanecer hasta la hora de llegada al puerto de Fort Lauderdale, así que una vez más fuimos al Karaoke el cual fue el lugar de encuentro para todos aquellos que no queríamos que esta gran fiesta terminara. Esa última noche estuvimos con bastantes colombianos y gente de todo el mundo, incluido los miembros de Masacre, y llegadas las seis de la mañana, fuimos a tomar un último desayuno y las respectivas despedidas.

Fueron cuatro días de amistad, alegría y mucho metal. Una experiencia para nunca olvidar y que siempre será recordada no solo por ser una gran celebración de esta música que significa tanto para nosotros, pero también, por el gran logro del metal nacional ante el mundo entero. ¡Larga vida al metal colombiano!

 

Por:  Kike Valderrama

 

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