CENIZACROMADA

En medio del smog y el aire hiper-contaminado, el trafico desbordado que altera los nervios, el ruido, el caos, en la cárcel (mas que jungla) urbana que la non-santa y sin fé de Babilonia (Bogotá, para abreviar) se ha convertido, un hombre, juglar de nuestros días, crea un oasis de belleza consciente.

Él no necesita maquillar, más bien abre las heridas para que nos asomemos y miremos a través de ellas, sin dejarnos asustar. Nos invita a que veamos La Belleza en medio de la fealdad que nos envuelve, nos invita a perdonar, a sanar…Al mismo tiempo que condena la injusticia. Cenizacromada es el nombre de su viaje, su vehículo, su camino y su destino.

Cenizacromada es una bella y rara mezcla de antípodas; es la paz que brinda la fé y la sabiduría, en medio de la sangrienta guerra; es una voz que reconforta aún cuando denuncia y clama justicia, y es que el clamor de esta bella, y tan querida por mí, banda Bogotana, es justo…justo lo que necesitamos que nos recuerden y canten en medio de tanta injusticia.

¿Cómo salvar si estamos presos en pánico?….¿Cómo querer ver si nos gritan que todo está sumido en la obscuridad, que todo está perdido?…

Cenizacromada es un viaje contradictorio, como la vida misma, y es en ésta dualidad donde se manifiesta sabio, bello y real. Es crudo, es consecuente con las condiciones y el entorno, y es por eso que se llena de esperanza y verdad, para cantar al corazón inclusive el de un niño (El Juego).

Por un lado conozco tan de cerca el proyecto, a pesar de los miles de kilómetros que ahora nos separan, que por un lado me es difícil tomar distancia y reseñar de una manera más neutra, y por otro, siento que estoy hablando de una parte mía, pues el proyecto así me acogió cuando trabajamos juntos. Y es aquí donde quisiera contar que mi cercanía con Cenizacromada me costó ganarla; no escribo hoy sobre éste proyecto porque lo conozco, lo conozco porque me fascinó y quise buscar su origen y su “razón de ser”, quise indagar y así, hoy después de tanto tiempo, escribo sobre esta obra y lo que significan para la Colombia y la Latinoamérica actual.

Una madrugada, hace ya unos cuantos años, descubrí en la Radio Nacional su obra y desde entonces no les he perdido el rastro. Siempre estoy al tanto de cada paso del proyecto y me siento en la obligación de difundir su obra, la cual es eclética, diversa, difícil de describir pues navega aguas distintas siempre, pero puedo decir que influencias y tintes del darkfolk y gótico están siempre presentes.

Desde que conocí a Alejandro, espíritu mentor y esencia misma de Cenizacromada, he pasado de convertirme de fiel escucha a amigo; después, y por un lapso de dos o tres años, colaborador como músico y productor. Hoy, desde mi dulce exilio, quise escribir este primer artículo sobre él, sobre Cenizacromada, sobre su arte, su música y su legado.

Contar, en términos tan efímeros, quién es Cenizacromada, seguramente no es la mejor guía para quienes leen estas lineas y quisieran saber sobre la música y el sonido de este artista, y plenamente conciente de ello, agradezco la tecnología de nuestros días, la cual hace que todo magazine pueda ¨sonar¨…sólo se necesita el interés del lector. En el presente articulo incluyo algunos vínculos para que puedan ir a visitar y descubrir el mundo fascinante de Cenizacromada.

Por: Bernardo Jimenez

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