Monitores para Dummies: más sencillo de lo que se cree

Entre las preguntas que más recibo en mis seminarios de grabación y mezcla, e incluso en Facebook, es acerca de los monitores. Las razones varían siempre. Unos quieren saber cuáles uso para ver la posibilidad de adquirir los mismos. Otros quieren ratificar lo que han visto en fotos de estudios. Unos más anhelan confirmar que los parlantes que compraron son lo mejor que hay, Y, obviamente, nunca faltan los “gear geeks” que antes de darles una respuesta, ya analizaron y te cuentan de 40 marcas y modelos que nunca han visto u oído, que de todas maneras nunca van adquirir, pero de los cuales han leído extensos manuales por Internet. Les encanta, entre otros, hablar del T100 vs., el T1000 o del mismísimo Nimbus 2000.

He tenido la oportunidad de escuchar la respuesta de todo tipo de parlantes, bien sea en estudios profesionales, estudios caseros y otros, e igualmente en varias partes del mundo. La verdad sólo tengo dos referencias que realmente uso en monitores: Quested H108 y Yamaha NS-10M, ambos son near fields y ambos pasivos. He encontrado similitudes en la forma como trabajan estos dos, ya que permiten de manera sencilla utilizar un mismo amplificador para ambos, e inclusive un mismo subwoofer sin necesidad de cambiar los pre sets. Yo los uso con un amplificador Yamaha PC2002 de 240 W por canal y en estos momentos uso un subwoofer JBL Venue Sub12 que reemplazó a mi Yamaha.

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Por mi experiencia y lo que he percatado, tengo cuatro factores que determinan porqué usamos determinados monitores:

  1. El Precio: si el motivo es este, ya estamos en las ligas menores. No siempre lo mejor es caro o costoso, y tampoco lo más barato es siempre lo peor que hay, pero se debe ser consciente de que la inversión debe ser seria y por ello vale la pena probar, escuchar y tomarse el tiempo al momento de escoger.
  1. Porque fulano o sutano los tiene: aquí seguimos con los amateurs. Mi colega Bob Marlette tenía un par de NS10 en el estudio de su casa y su hijo traviesamente hundió con los dedos el semicírculo del woofer haciendo que quedaran hacia adentro. Alguien que iba con frecuencia a su estudio observó ese detalle en los monitores e hizo lo mismo con sus woofers, creyendo que así sonarían como los de él. Bob no le había contado la historia de su hijo y cuando su amigo le comentó que lo había hecho, él prefirió dejar así, no más.
  1. Por una razón objetiva: un análisis acerca de la parte técnica del parlante, el material del que están hechas sus partes, el diseño y la reacción de frecuencias y similares, ya nos pone a seguir la línea amarilla de Dorothy en su aventura en el Gran Mago de Oz, finalmente.
  1. Por una razón subjetiva: simplemente nos gusta cómo suenan, como reaccionan a la música, como nos da un sonido que podemos reconocer y que se convierte en nuestro standard. Nuestro punto de partida y de llegada. Ahí sabemos cómo suenan realmente las cosas en cualquier otra parte del mundo.

El que yo tenga dos modelos favoritos no quiere decir que no haya escuchado otros monitores que me hayan llamado la atención. Por lo contrario, siempre estoy en busca de algo que me motive como los Genelecs 1030A y 1031A, los Eggs de Munro Sonic, los K-array Piccolo y hasta cierto punto los Focal twin 6. También he escuchado otros que, desde mi percepción, hacen “mucho ruído y pocas nueces”, como los Barefoot y otros más por ahí que generalmente se usan como Main Speakers.

Trabajar por 10 años en A&M Studios (que se convirtió luego en lo que hoy es Henson Recording Studios) me dió la oportunidad de escuchar una gran cantidad de monitores que diferentes clientes traían al estudio. Pude apreciarlos en un cuarto con un sonido, no solamente el más profesional sino también con personalidad. De ese tiempo en A&M, pase por lo menos 8 años en el Mix Room, allí donde Bob Clearmountain mezcló tantos éxitos y quien fue, si no el primero, sí el mayor responsable de convertir el NS10 en standard mundial en los estudios comerciales.

Sin entrar en definiciones de manuales, hay que saber cómo los NS10M versus los NS10M Studio responden en los tweeters. En realidad ya no se encuentran aquellos tweeters a los que se les colocaba tissue paper para que los agudos no duelan y hay gran diferencia entre los tweeter con la malla arqueada vs la plana. Si bien en la versión NS10M Studio “corrigieron” ese problema con un tweeter nuevo y cambiando el crossover, en los antiguos se siente una mayor definición desde los medios entre 1KHz hacia arriba. También hay que entender la reacción de los woofer, con una respuesta hasta de 50Hz, sin un subwoofer, y para asegurarnos de la respuesta de los graves, se escucha un sonido como si el papel cartón se estuviera rompiendo ligeramente, sin que necesariamente suene a una motocicleta en carretera. Los NS10 tienen sus complejidades, que cuando las comprendes, te funcionan de maravilla.

Una de las razones principales por la que me encanta utilizar Quested, es el hecho de que el material con que está hecho su woofer, soporta mejor el abuso de los graves, a pesar de que el H108 necesita igualmente de un subwoofer con el cross alrededor de los 80Hz como el NS10. Me gusta porque la respuesta es clara a lo largo del espectro de frecuencias sin cucharear, exagerar o tapar frecuencias. Es bastante plano y musical. Si tienen un par de parlantes así, algo que les puede servir y que aprendí de Randy Staub y Bob Rock, es pararse detrás de la consola y escuchar tus near fields parándote en el medio de ellos, en el mismo plano (como cuando la gente se toma una foto detrás de la consola entre los monitores). Hacerlo te ayuda a encontrar detalles que quizás estando al frente no te habías percatado. Es importante tener unos monitores que realmente cumplan con los balances objetivo y subjetivo del que hablaba y los que funcionen con tus referencias, que entiendas cada detalle de lo que escuchas, y que luego se traducirá perfecto en otros parlantes o sistemas de audio.

Hay que tener cuidado porque hay monitores diseñados para que te generen buenas sensaciones auditivas pero que en verdad no te dan la respuesta plana y profesional que necesitas, con diferentes sets de filtros (tanto pasa bajos como pasa altos), y donde un ingeniero sin experiencia puede perderse fácilmente. Clearmountain, por ejemplo, usaba los NS10 por varios motivos pero uno de ellos era de que si podía hacer sonar bien una mezcla en ellos, ese material iba a sonar bien en cualquier otro sistema. Lo comento, porque lamentablemente veo a gente que deja que los monitores hagan las mezclas por ellos (claro, los parlantes ya suenan lindos) y cuando llegan a otros sistemas se develan las falencias de su mezcla perdiendo claridad y contundencia.

Pero hay otro aspecto muy importante que debo traer a colación. Es claro que si inviertes en los parlantes que te gustan y que tienen la calidad buscada, pero no los sabes ubicar, no vas a sacar de ellos el 100% de su rendimiento. He visto casos que me sorprenden. Por ejemplo, tener los monitores pegados a una pared, cuando las normas acústicas dicen que necesitas entre 50 y 60 cm de espacio entre ellos y la pared. Otra muy común, por cierto, es que no cumplen con la recomendación del triángulo equilátero entre los monitores y los oídos del ingeniero. Vi una vez en un estudio que el speaker de la izquierda apuntaba al ingeniero pero el de la derecha estaba hacia un lado, apuntando de manera casi paralela al oído del ingeniero porque no tenía espacio para darle el ángulo correcto.

https://support.image-line.com/knowledgebase/base.php?ans=231

Muchas veces he visto monitores encima de la mesa donde está el teclado. No sé si los utilizan como pisa papeles o ceniceros, pero estos tienen que estar apuntando a los oídos (en especial el tweeter), porque no conozco a alguien que mezcle con el estómago o con el pecho. Así, podría conversar de mil maneras, correctas o incorrectas, que en verdad dependen de cada cuarto de control, del amplificador que se tiene para determinados monitores, los cables apropiados, el diseño acústico, el flujo correcto de la corriente eléctrica, entre otros.

Los parlantes que se usan como Mains son los más difíciles en mi opinión. Estos no están diseñados para tu estudio, y generalmente la respuesta deja vacíos o se acumula en ciertas frecuencias dependiendo de la acústica de tu cuarto. Solamente me he percatado que estos funcionan cuando el cuarto de control se diseñó conjunto con el diseño de esos monitores y no cuando el espacio estaba totalmente terminado y armado, y al que le pusieron lo último que vieron en una revista y trajeron para usarlos como “Mains”. Por ejemplo, en A&M (Henson) los cuartos que fueron diseñados por Vincent Van Haff (q.e.p.d) tienen sistemas de mains diseñados por Van Haff y el staff de A&M, otros cuartos tienen sistemas diseñados por Augsperger, pero no son sistemas de monitores que consigas en una tienda o que compres ordenando de un catálogo. Son creados a la medida y especificaciones del cuarto.

De todas maneras algo que siempre tenemos claro en un estudio es que todo a volumen alto “suena mejor”, es decir, mientras más fuerte sientas el volumen, mejor la sensación, te diviertes, la banda está contenta, pero no se aprecian los detalles y por eso es que muchos ingenieros de mezcla nunca usan los mains para mezclar ya que son un tanto engañosos. Recuerdo que con Mike Fraser lo primero que hacíamos era colocar banderolas (de Jolly Roger) cubriendo los mains y solo mezclaba utilizando los NS10. Claro que Mike golpea los near fields bastante fuerte, por lo que era necesario adecuar fusibles en los monitores. Es más, mis propios Quested fueron modificados por Danny Buchannan en Henson para adaptarle los fusibles y proteger las partes del sistema. Si se animan a colocarle fusibles a sus monitores pasivos, que sean quick blow (que vuelen rápido) y que no pasen de 1.5 A o 1.75 A, por encima de eso ya se puede empezar a afectar el sonido.

Como he tenido que viajar a muchos países y a diferentes estudios para grabar a lo largo de mi carrera, siempre he viajado con mis propios audífonos para usarlos como referencia, me han ayudado mucho cuando me he encontrado en estudios cuya acústica es tan mala como los monitores que utilizan. Desde el año 2000, cuando me hice a los Quested, también empecé a utilizar una referencia de audífonos que me recomendó mi amigo Bill Kennedy (q.e.p.d): los Sennheiser 600 HD, que son como tener los Quested en tus oídos. Lo que me convenció inmediatamente era eso, que sonaban con la misma respuesta que los Quested. Desde entonces he utilizado una combinación de los 600 HD y los 700 HD. En un país y en una ciudad, en un estudio en particular, aún con todo el dinero que le habían invertido en su diseño, el guitarrista tuvo que grabar en el cuarto de control con mis audífonos porque ahí sí reconocía su sonido, ya que los near fields en verdad sonaban muy mal. ¿Cuál era ese sonido?: una Les Paul pasando por un Marshall 800 y si el sistema de la sala no reproduce eso claramente, ya estamos frente a un problema.

Hay otras cosas que son importantes pero espero puedan aprenderlas gracias a sus propias experiencias. Phil Ramone decía que al mezclar sólo se debe tener un punto de nivel como referencia, si lo cambias a cada rato es como volver a empezar de cero. A partir de ahí he tenido un par de normas al momento de mezclar: mantengo 2 niveles, el nivel normal al que mezclo, y el dim para escuchar aquellos detalles que sólo a nivel bajo se aprecian, tales como el balance perfecto entre la voz y la tarola o redoblante, la automatización de la voz y de solos de guitarra. De igual manera es cuando uso mis audífonos, especialmente cuando busco ese balance del reverb o de los delays. Si mis audífonos suenan totalmente distinto a mis monitores estaría comenzando siempre desde cero.

En conclusión, si tienes un presupuesto reducido, infórmate bien e invierte en un buen par de monitores que te sirvan siempre. Es muy probable que no inviertas en un segundo juego, así que presta mucha atención a esa adquisición. Si por otro lado tienes el presupuesto, busca lo que vaya a complementar la acústica de tu cuarto o sala. Comienza con el cuarto de control vacío. Mientras menos tengas en el cuarto mejor, así podrás escuchar cómo reaccionan tus monitores. Ahí podrás medir el espacio perfecto entre ellos para que no se acumulen frecuencias en el centro, ni que el centro termine con un hueco donde se pierde la música. A partir de ahí, empieza a “vestir” el cuarto con los muebles, los equipos y en cada paso sigue probando tus monitores para ir analizando si algo que acabas de colocar en el cuarto afecta negativamente el sonido. Esos parantes pequeños de aislamiento entre los monitores y el stand realmente funcionan. (www.isoacoustics.com)

Recuerda que un ingeniero de grabación y/o mezcla busca como mínimo un sistema de monitoreo que no le engañe, que no exagere ni quite nada tampoco, un sistema donde se oigan los instrumentos con claridad y que el sonido global se traduzca bien en cualquier otro sistema. Mientras tanto, el ingeniero de masterización necesita un sistema en el cual se perciba el menor detalle de una mezcla para poder solucionar cualquier falla con la seguridad de que el sistema está al mayor nivel y que ofrece la mejor referencia posible para cualquier formato en el que terminará siendo apreciado el trabajo discográfico. La elección al final será una combinación de factores: dinero, lógica y sensibilidad.

Por: Germán Villacorta

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 Germán Villacorta es un productor musical e ingeniero de sonido radicado en Los Ángeles. Tiene su propio estudio, Dynamic Wave Studio, donde realiza mezcla y masterización. Ha trabajado con artistas de la talla de Ozzy Osbourne, Alice Cooper, Lynch Mob, Shark Island, Black Label Society, Meshuggah, M.A.S.A.C.R.E, Lynch/Pilson, To/Die/For, Koyi K Utho, TBCB y Krönös entre muchos otros.

www.germanvillacorta.com

www.facebook.com/dynamicwavestudio

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