Rock al Parque, día 2: una fiesta para todos los gustos

Desde el New York Hardcore hasta la cumbia y el currulao se dieron cita en la segunda jornada de Rock al Parque 2016, un día cargado de diversidad, convivencia y nuevas tendencias.

Con 22 bandas en tarima, el festival presentó una amplia variedad de propuestas nacionales, distritales y extranjeras que hicieron vibrar a los más de sesenta mil espectadores que acudieron al parque Simón Bolívar.

A ritmo de Reggae inició la jornada  en el Escenario Bio con  las bandas, Lion Reggae y Ghetto Warriors, respectivamente,  grupos que hicieron olvidar al público la llovizna que cayó sobre el Simón Bolívar durante la primera hora.  Más adelante, los sonidos duros se tomarían el escenario Plaza con  Reservoir Dogs, Againts the Waves (España) y los bogotanos de Razón de Ser, quienes tras 12 años de carrera, finalmente se presentaron en este festival,  entregando un verdadero derroche de energía en un show que sirvió como abrebocas de su nuevo trabajo en estudio, ‘Resilencia’.

Avanzaba el día y el Ska puso a bailar a los asistentes del Escenario Bio junto a Lo ke Diga el Dedo y Los Elefantes, esto últimos, celebraron junto a su público 20 años de historia y música con clásicos como “Boca e Caimán” y “Opium Street” e incluso temas más resientes como “Al Huateque”.

Otros que celebraban un largo recorrido en los escenarios fueron los estadounidenses de Sick Of It All, una de las bandas internacionales más esperadas por los capitalinos. Los íconos del hardcore neoyorkino hicieron valer sus 30 años de carrera con uno de los shows más enérgicos del festival, donde el tamaño de la tarima y la distancia con su público, no fueron impedimento para que la banda liderada por Lou y  Pete Keller hiciera conexión con sus seguidores en el Escenario Plaza.

 Por otra parte, Bestiärio, “Los Niños del Kaos”, hicieron lo propio con sus letras contestatarias y cotidianas, con las que armaron los primeros pogos en el costado oriental del parque. Aunque el sonido no les favoreció mucho, la banda se destacó por una propuesta donde las guitarras eléctricas daban paso a la mandolina, el banjo, el acordeón, el contrabajo y la washboard, instrumentos casi que impensables en una banda de punk.

Con forme la noche se acercaba, los sonidos mestizos empezaban a apoderarse del parque. Por un lado, la Bambarabanda y la Banda Conmoción de Chile desplegaron un espectáculo colorido, lleno de folclor y tradiciones donde llevaron un mensaje de paz para los pueblos, muy acorde a los tiempos de cambio que se viven hoy en día en nuestro país. A pesar de la lluvia que arreció en las horas de la tarde, la fiesta siguió con Puerto Candelaria, quienes ratificaron el ambiente festivo de este día el cual cerró con broche de oro junto a Gustavo Cordera y la Caravana Mágica.

El escenario Eco estuvo dedicado en esta jornada a la mujer en la música. Allí, bandas como Mr. Bleat, Pedriana y Río y Elsa & Elmar  ratificaron el excelente momento que están pasando y su relevancia en la escena nacional. Sin embargo, fue la joven y talentosa Cynthia Montaño, la encargada de cerrar el día, mostrando un performance que no sólo hizo mover los cuerpos, sino las mentes de su público. La caleña presentó un espectáculo donde la música del pacífico, el Hip hop y el rock se fusionaban en canciones cargadas de un alto contenido social como Invasión X, Las Mil y Ningún Mujeres y Excusas, donde el llamado era a la conciencia de nuestro impacto sobre el medio ambiente y el respeto hacia la mujer.

Este segundo día presentó varias de las propuestas más irreverentes pero contundentes de la ciudad, como los Compadres Recerdos, quienes (a pesar de todo pronóstico) pusieron su estandarte en nombre del reggaetón gore y ofrecieron un show bastante entretenido a pesar de la persistente lluvia, la cual no le borró la sonrisa a aquellos que disfrutaron de sus letras con humor negro y sus comentarios subidos de tono. Por su parte, Cuentos de los Hermanos Grind sacudió el Escenario Plaza con su acostumbrada muestra de brutalidad y humor, que en esta ocasión, contó con la participación del mismísimo Álvaro Lemon (El Hombre Caimán), quien compartió por breves instantes la tarima principal con una de las bandas más reconocidas del metal colombiano.

El gran final corrió a cargo de los ingleses de Napalm Death, quienes deleitaron a los seguidores de los sonidos más extremos con un repertorio que reafirma su fama de uno de los referentes del grindcore a nivel mundial. Esta última presentación destaca por el mensaje que envió el vocalista, Mark Greenway, en el cual deseó una vida digna y feliz para cada uno de los presentes en el parque.

Fotografía: Juan José Murillo y Javier Murcia

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